domingo, 16 de febrero de 2014

Texturas y recuerdos

Pasó la mano por la arrugada madera del puente. Le recordó a la vieja piel de su bisabuela, mientras reposaba en aquel sillón rojo y pasaba horas mirando los cuadros de la pared de enfrente.
De repente se levantó mucho viento, y no supo si las ráfagas corrían dentro o fuera de sí misma. Cerró los ojos un momento, y deseó que fuera Diciembre otra vez, para ver los copos de nieve caer desde su vera y comer galletitas con mermelada... pero al instante siguiente recordó que cuando algo o alguien muere ya no regresa nunca más. Por mucho que lo desees, ya no vuelve jamás.
Se sentó en la barandilla del puente de madera y tiró al agua unas piedras que se había guardado en los bolsillos de la parka de camino allí. Se quedó un rato con la mirada clavada en su propio reflejo que temblaba, hasta que las ondas cesaron y se extinguieron, y seguidamente se arrepintió de haber arrojado las piedrecitas al río. ¿Por qué está todo condenado a desaparecer algún día?

miércoles, 8 de enero de 2014

Sin poder aguantarlo más

Siempre con ese puto deber de ser buena chica, mientras a tu alrededor todos te ponen supuestas caras amables y vives en esa falsa fantasía de sonrisas forzadas.
Pero dicen que de todo se acaba cansando uno, y cuando al fin sales de esa caja de bombones caducados te encuentras encerrado en un mundo de incomprensión. Sin salida. Atrapada como un pajarito en su jaula de hierro cuya puerta se encuentra constantemente cerrada. Sola, perdida, ahogada en lo que creíste que sería la ansiada libertad. Respirando el putrefacto aroma de la realidad. Sorda en consecuencia de los innumerables gritos que quedan enredados en la red del silencio sin cesar. Y no amainan jamás.
Decidme, ¿es esto el mundo real? Lo siento, pero creo que prefería mi idílico paraíso en las estrellas.

jueves, 12 de diciembre de 2013

En busca de la felicidad.

¿Dónde se habrá perdido?

Probablemente en algún lugar entre las sábanas y las estrellas. Entre las páginas pertenecientes a alguno de los miles de libros que alejan el dolor del corazón o entremezclada con el café cargado que nos tomamos con la imperturbable esperanza de revivir unas falsas ganas para seguir luchando. Derretida. Como el azúcar.

Al fin y al cabo la maldita felicidad es eso: un pequeño rayo de dulzura aguada en una amarga vida que no termina. De hecho las personas (y las que sólo son intentos de ello) creemos que podrá arrebatar la tristeza de la taza entera. Imbéciles.

Quizá tomó el camino erróneo en algún cruce de caminos cuando se dirigía a nuestro día a día. O quizá nunca se despertó y permanece adormecida desde que el Big Bang creó el universo. Puede que sólo sea una mentira creada por los que se hayan percatado de esto último, como esa historia de Papá Noel que se les cuenta a los niños pequeños. Tan solo una mentira, pero una que hay que creer obligatoriamente. O deberíamos, al menos. Porque si no, la frustración y la impotencia que traen consigo las lágrimas nos quemarán la cara, como si de ácido se tratase.

¿Dónde se habrá perdido?

sábado, 30 de noviembre de 2013

Adaptación de algún texto que cayó en mis manos.

El amor es más hambriento que un mendigo,
insaciable, egoísta y
extremista;
abarca la felicidad y la tristeza,
se cierne en la sabiduría y la ignorancia,
conoce de generosidad y la avaricia.
No sabe de equilibrio.
Es una extraña mezcla entre
el dolor y la dicha,
y esa mezcla puede resultar fructuosa y creativa algunas veces,
como poderosamente destructiva otras.
Con lo fácil que es
descubrir un mundo nuevo bajo las sábanas,
derritiéndonos mutuamente.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Y es que el tiempo pasa antes de poder agarrarlo.

00:13h
Empieza el llanto, como cada puta noche. 'Mira qué hora es, pide un deseo', decías. Pues, ¿sabes? Los pedía todos. Se ve que antes era aún más tonta que ahora y que no sabía que tu único propósito era romperme igual que se rompe una promesa.


00:47h
Según el cabrón de Bukowski, 'la noche es de los poetas, las putas y los que mueren de amor'. Y qué razón tenía. Más que un santo. De hecho creo que me tomé eso demasiado en serio y me he hecho a los tres papeles. Tres en uno. O en ninguno, porque yo ya no soy nada sin ti.


01:26h
Quién coño pensaría que alguien como yo, tan feliz y tan contenta siempre, podría pasar noches tan malas. 'El amor es cruel y el amor duele'. Ay, Lana, no sabes bien la verdad como un templo que cantas con esa voz tuya. Debería ser pecado mortal sufrir tanto, así nos lo ahorrarían todo a los que tienen síndrome de Diógenes con las esperanzas como yo, que las guardamos todas por si podemos volver a vivir de ellas algún día.


01:56h
Llevo dos horas llorando y tengo la cara tan dura como el hormigón por las lágrimas que estan secaAH NO. Ahí voy de nuevo, en medio de la noche. Porque, ya sabes, soy 'una chica con muchos problemas', y resulta que las chicas así también somos reales y cometemos errores que chicos como tú no nos permitís cometer. Ah, cierto, tú aprovechas las oportunidades porque si no 'se van'. Qué idiota eres a veces.


02:39h
'Las noches en vela mientras tu corazón desterrado intenta sacarte el alma del cuerpo y llevársete a ti también a algún otro mundo donde ser persona no implique ser gilipollas'. Bueno. Nada más que añadir.


03:10
Nuestra fecha al revés, igual que nosotros dos. Y por si eso fuera poco, rodeada de ceros. A veces me acuerdo de que eres la mejor cosa que he tenido y me doy un tortazo por aquel empujón que te di, ese que tú aprovechaste para salir pitando de allí. De ti, de mi, de nosotros. Como si el mismo diablo te persiguiera. Bueno, quizá así era, porque con tanto lloro la piel se me quema y puede que, al quitárseme el maquillaje, esté apareciendo mi ser interior hasta ahora apacible. Y que sepas que no hay nada que haga mejor que la venganza. Así que ándate con ojo, que el invierno llega pisando fuerte.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Carreras imaginarias que no pido que entendáis

Estaba bebiendo agua cuando una gota ha caído hasta mi pecho erizado por tu recuerdo y me ha recorrido el cuerpo entero en una especie de lucha con el tiempo, desafiándose mutuamente para ver cuál de los dos caía antes hasta mis tobillos. Curiosamente, cuando el maldito frío del agua me rozaba el tobillo derecho, el reloj se ha detenido, como cediendo la inminente victoria a la ilusión; y ahí es donde se ha demostrado que sí, que el tiempo vuela, pero que hay cosas que vuelan más rápido.

Personas como animales y animales queriendo ser personas.

Es una sensación extraña la que me invade el pensamiento esta noche. Aunque claro, después de ver 9 capítulos seguidos de Pequeñas Mentirosas, una persona deja de ser persona.Y más aún cuando ha dormido apenas dos horas la noche anterior. A veces siento que soy un búho por mi tendencia a dormir durante el día y pasarme la noche recorriendo con la mirada todos y cada uno de los recovecos de mi habitación. 
Anoche precisamente me quedé anonadada con las pupilas dilatadas clavadas en un regalo que me hizo mi amiga Nura cuando cumplí 13 años. Se trata de un tablón de madera con 3 fotos nuestras que se encuentra en el cabezal de mi cama. Las fotos son del verano del 2011; éramos tan pequeñas... Lo que daría por volver ahí y vivirlo todo otra vez, pero de otra manera. Siendo feliz o al menos intentándolo. Conservando esa ilusión de la niñez para cuando la necesitara posteriormente. Pero no, no pude esperar a crecer dejándome unos cuantos pasos por el camino.
Hoy estoy completamente intrigada con el Furby ese de mi hermana. Es un bicho morado con ojos saltones al que tienes que enseñar a parecerse a una persona. A hablar y eso, comer, dormir... La verdad, no entiendo por qué querría algo tan mono parecerse a una persona. Las personas sólo abren la boca para herir a los demás o para quejarse de cosas que ni se molestan en mejorar. Si comen mucho son "unas focas", y si comen poco, "anoréxicas". Y lo de dormir... Bueno. A veces duermen para olvidar o simplemente para no darse cuenta de la mierda de mundo en el que vivimos, y otras veces ni siquiera pegan ojo en toda la noche. Las personas son demasiado complejas, retorcidas y manipuladoras como para querer ser como ellas.
Supongo que mi habitación me incita a que no duerma y me quede toda la noche reviviendo las millones de historias que he vivido en mi imaginación y con las que podría escribir una trilogía entera. A veces hasta se parecería a 50SDG; lo que pasa es que el protagonista sería negro. Nada, cosas mías. Soñar con los ojos abiertos es una de las cosas que mejor hago; especialmente a estas horas de la noche y con el maquillaje así de corrido. Bah, volveré a ser un panda con insomnio. Para variar.